Nace en Lima, Perú, el 19 de febrero de 1965. Jaime es miembro de una familia muy numerosa, son diez hermanos. Comienza a estudiar en la Universidad Católica de Perú, pero es expulsado, esto hace que tenga muchas discrepancias con su padre y decide marcharse de la casa paterna para ir a vivir con sus abuelos. Por influencia de su madre entra atrabajar en el diario La Prensa, Jaime cuenta con apenas quince años, establece vínculos con jóvenes promesas peruanas, en un momento en que el país está en la transición democrática.
Su obra es muy extensa: En 1994 publica su primera novela No se lo digas a nadie
1995, Fue ayer y no me acuerdo
1996, Los últimos días de la prensa
1997, La noche es virgen, Premio Herralde de novela.
1998, Yo amo a mi mami
2000, Los amigos que perdí
2002, La mujer de mi hermano
2004, El huracán lleva tu nombre
2005, Y de repente un ángel, finalista del Premio Planeta.
Jaime es también presentador de programas de TV desde 1983, se le conoce como "El niño terrible de la televisión".
Y de repente un ángel
Jaime Bayly
Julián, un escritor que vive de sus obras aunque no es bueno nada más que para dormir. Nunca limpia su casa, y según el, convive en armonía con el desorden, la mugre y con cualquier bicho, sobre todo hormigas y arañas. Cuando Andrea, su novia, le exige que limpie la casa, el decide contratar a una asistenta. LLega entonces Mercedes, una criada fiel que ha trabajado desde niña y va a despertar en Julián una ternura e instinto de protección inusual a un hombre tan acostumbrado a la soledad. Ella le cuenta que siendo una niña fue vendida por su madre a una familia pudiente que la mantuvo mas de 30 años en las labores del hogar. Mercedes no critica a su madre por este hecho, muy al contrario, la justifica diciendo que tenía muchas bocas que alimentar y que seguramente ella comía demasiado. Esto despierta en el escritor la necesidad de ayudar a Mercedes a encontrar a su madre, una pobre vieja que vive en un cerro a cientos de kilómetros de Lima, ciudad donde vive Julián, y que ni siquiera se acuerda de la existencia de su hija.
Esta búsqueda esta llena de episodios cómicos, lo que dejará al descubierto al auténtico Julián, distanciado también de sus padres aunque por motivos diferentes a los que se debe enfrentar.
Julián y Mercedes llegan a entenderse de tal manera, que juntos podrán superar muchos problemas y sabrán enfrentarse a los fantasmas de su pasado y mirar al futuro con esperanza.
Me ha gustado mucho esta novela, la leí en un día y medio. Desde el primer momento me pareció emocionante y llena de ternura. Su lenguaje, típico del Perú, siendo el mismo que el nuestro, tiene muchas palabras distintas, como pasa en casi todas partes de América Latina. Estas palabras a las que hago referencia me las enseñaron unos amigos peruanos, con lo he podido entender el significado que le pretende dar Jaime Bayly.
Los personajes de esta novela, Julian y Mercedes, tienen una relación muy bonita y con muchos matices.