Antonio Muñoz Molina

Antonio Muñoz Molina nació en Úbeda (Jaén) el 10 de enero de 1956.

Estudió Historia del Arte en la Universidad de Granada y Periodismo en la Universidad de Madrid. Ya en los años 80 se va a Granada a trabajar como funcionario y colaborar como columnista en el Diario Ideal. Su primer libro surgirá como recopilación de los artículos publicados en este diario y se publicó en el año 1984 bajo el título El Robinsón urbano.

En 1986 publica su primera novela, Beatus ille, en la que aparece la ciudad imaginaria de Mágina, trasunto de su natal Úbeda que reaparecerá posteriormente en otras obras suyas.

En el año 1987 ganó el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Narrativa por El invierno en Lisboa y en el año1991 el prestigioso Premio Planeta por El jinete polaco, novela por la que vuelve a ser Premio Nacional de Narrativa en el año 1992.

Escritor y académico de la Real Academia Española (1995). En la actualidad vive en Nueva York, ciudad en la que dirigió el Instituto Cervantes hasta mediados del año 2006.

En 2007 es investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Jaén como reconocimiento a toda su obra.

El Viento de la Luna

El viento de la luna
Antonio Muñoz Molina

El viento de la luna En el verano de 1969, concretamente el 21 de julio, el hombre llega a la luna por primera vez. Hecho histórico en la vida de la humanidad, un acontecimiento que todavía parece más ciencia ficción que realidad.

La historia de esta novela se desarrolla en un lugar imaginario llamado Mágina, un pueblo tranquilo donde vive nuestro protagonista, hijo de campesinos y un entusiasta del viaje espacial que sigue atentamente cada día, primero por la radio y después por la esperada televisión que por fin sus padres se animan a comprar.

Entre comentario y comentario sobre este fabuloso acontecimiento que tiene absorbida por completo la mente del muchacho, él nos va relatando la vida con su familia, sus vivencias y sus recuerdos en una zona rural en una casa que carece de algo tan esencial como el agua corriente.

Mientras en ese verano el hombre llega a la luna, nuestro protagonista empieza a conocerse a sí mismo, a su propio cuerpo y se da cuenta de algo sobre lo que no tiene ninguna duda: será uno de los primeros de su familia que no se dedicará a la agricultura.

La llegada del hombre a la luna será un hecho inolvidable en la historia de la humanidad, al igual que lo será el recuerdo de aquel verano en la vida de nuestro protagonista.