Mario Vargas Llosa nació en Arequipa, Perú, el 28 de marzo de 1936. Es uno de los más importantes novelistas y ensayistas latino americanos y uno de los principales autores de su generación.
Muchas de las obras de Vargas Llosa, están inspiradas en la sociedad de su país y en las propias experiencias del autor como parte integrante de esa sociedad. También ha tratado a lo largo de su carrera otros temas de otras partes del mundo.
Vargas Llosa ha sido un hombre políticamente activo, fue candidato a la presidencia de su país en 1990 por el partido de centro derecha, llamado Frente Democrático.
En 1965 contrae matrimonio con Patricia Llosa, con la que tiene tres hijos. Antes de presentarse a las elecciones de Perú, vivieron en Paris, Londres y Barcelona.
En el año 1962 se publica La ciudad y los perros que fue traducida al año siguiente al inglés.
Dentro de su novela de carácter autobiográfico destacamos estos títulos: La casa verde 1966, La tía Julia y el escribidor 1977, El pez en el agua 1993, Travesuras de una niña mala 2006.
En el año 1973 escribe la que ha sido su novela más cómica Pantaleón y las visitadoras, llevada al cine y también representada en teatro.
Los cuadernos de don Rigoberto en 1997, La fiesta del chivo en el año 2000, fue llevada al cine por el primo del autor, Luís Llosa.
En 1993 escribió Lituma en los Andes, por la que obtuvo el Premio Planeta.
En el 2003 El paraíso en la otra esquina.
Ha recibido muchos premios a lo largo de su carrera, el ya citado Planeta en 1993, Premio Cervantes 1994, Príncipe de Asturias en 1983, Premio Biblioteca Breve por la ciudad y los perros.
Es miembro de la Real Academia de la lengua en Perú y de la Real Academia de la Lengua Española y Doctor Honoris Causa por varias universidades Europeas.
Después de las elecciones de Perú, volvió a España, se instaló en Madrid donde consigue la doble nacionalidad.
Vargas Llosa a escrito también gran cantidad de ensayos, y no pocas obras de teatro.
El paraíso en la otra esquina
Mario Vargas Llosa
La historia cuenta las vidas de dos personajes que no pueden ser más distintos, uno de ellos es Flora Tristán, una mujer que vive para la lucha por los derechos de la mujer y de la clase obrera.
El otro personaje es Paul Gauguin, él descubre su pasión por la pintura y deja su mundo burgués para marcharse a vivir a Tahití en busca de la paz y fuera de los convencionalismos.
Flora y Paul tienen distintas concepciones del sexo. Mientras que para ella es solo un instrumento de dominio masculino, para él es una fuerza vital e imprescindible puesta al servicio de la creatividad.
Como podemos ver, estos personajes no tienen nada en común, no sabemos cual puede ser el nexo de unión entre ellos. Lo que si sabemos es que como casi todos los seres humanos buscan alcanzar un paraíso donde sea posible encontrar la felicidad.
La novela nos plantea preguntas tales como ¿dónde está el paraíso?, ¿existe de verdad?, ¿qué tienen en común las vidas de los protagonistas?
La historia tiene un nexo de unión, dos personajes que existieron en la vida real, con un deseo común: alcanzar el paraíso donde sea posible la felicidad para los seres humanos.
Flora Tristán y Paul Gauguin, son abuela y nieto que se encuentran y desencuentran infinidad de veces de una forma imperceptible, pero que nunca pudieron conocerse.
Me gusta el personaje de Flora, es tierna y fuerte a la vez, lucha por lo que cree y lo defiende a muerte.
Paul es un ser libre, tal vez un poco egoísta, pero no va a dejar de realizar sus deseos por nada ni por nadie.
Las historias de los dos protagonistas van fluyendo con mucha naturalidad y convierten al lector en un simple espectador.
Como siempre la forma de escribir del autor es impecable, pero en mi opinión no es de sus mejores obras. En bastantes ocasiones me resultó aburrida.