El juego del ángel
Carlos Ruíz Zafón
Esta es la historia de David Martín, un buen chico, al que desgraciadamente la suerte no acompaña desde su más tierna infancia.
David vive solo con su padre, su madre les abandona cuando aún era él muy pequeño, por lo que su padre está amargado y aunque le quiere mucho, no sabe demostrárselo.
El muchacho tiene un amigo muy especial, el dueño de la librería, la librería Sempere. El amor de David por los libros es una alegría para el librero.
El padre de David muere en extrañas circunstancias y Sempere y su hijo, de la edad de David aproximadamente, son su único consuelo.
Nuestro protagonista es recogido por el dueño del periódico donde trabajaba su padre como guarda. Con el paso de los años, David comenzará a trabajar en la redacción.
Como casi todos los lectores del anterior libro de Carlos Ruiz Zafón, estaba esperando esta novela como agua en mayo. La trama vuelve a desarrollarse en Barcelona durante los años veinte.
Es una aventura donde se mezcla intriga, romance y drama, a través de unos magníficos personajes que guardan muchos secretos.
Admiro profundamente a este escritor que hace que me enganche a su narrativa como un drogadicto a su droga, eso es para mi este libro lo mismo que lo es el anterior La Sombra del Viento.
Su lectura me ha hecho pasar por un abanico de sensaciones, desde la
ternura, la pena, hasta incluso el miedo; sí, está tan bien narrado que en varios capítulos lo he sentido de verdad.
Ayer terminé la novela y estoy como alma en pena, siento que me falta algo y no sabía que empezar a leer. De pronto se me ocurrió releer La Sombra del Viento, necesitaba seguir en contacto con el autor, quizás esto pueda parecer un tanto extraño, pero creo que después de darle vueltas sé el porque. La razón es la siguiente: El libro me ha encantado, eso está claro, pero tengo que decir también que no me esperaba ese final, creo que quedan cabos sueltos, no me ha dejado todo el buen sabor de boca que yo esperaba, y esto me ha decepcionado un poco. De ahí que empiece a releer La Sombra del Viento, no quiero compararlos en absoluto, pero he de ser justa y decir que a éste último no le puedo poner ni un solo pero.